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Jueves Santo y Madrugá
Lágrimas en los ojos… el Jueves Santo no fue mi día. Desde que hablé con mi Tuno me di cuenta de que iba a ser un día duro y cargado de emociones para mí por motivos distintos a la Semana Santa. Fue un día de llorar, rogar y rezar. Mientras las mantillas recorrían los templos vistando los distintos Sagrarios, mientras se ultimaban detalles en las hermandades tanto del Jueves Santo como de la Madrugá, mientras el sol lucía con fuerza y descaro por Sevilla (bendito sol sevillano), mientras la bulla fervorosa se comía su tapita de pavía o su bacalao (que no se puede comer carne), mientras las calles se…
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Miércoles Santo… perita dulce
Vaya Miércoles Santo, vaya dulcura de día, vaya cantidad de sonidos inexplicables con palabras y que no puedo haceros llevar. Fue un día casi sin claveles, yo no he visto más variedad de flores en los pasos… ¡qué belleza por Dios! Y todo comenzó con un nazarenito de San Bernardo que en la Alfalfa dijo «yo ya he terminado por hoy«. Día espléndido, col en la calle, tarde de Hermandades toreras y palios bellísimos, ojos verdes y Crucificados…distintos… Me quedo con una marcha, de la cual no sé el nombre, que tocó Presentación al Pueblo de Dos Hermanas (que pena que a su hermandad no le toquen con tanto cariño,…
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Y fue Martes Santo en Sevilla
Y el sol salió. Y yo lloré. Mientras la Hermandad del Cerro salía triunfal por las calles de su barrio, mientras el palio de San Esteban burlaba un año más la puerta ojival de su capilla con esos dientes que quieren dar año tras año en el palio y gracias a los costaleros no lo consiguen, mientras todo se iba preparando en mi hermandad, La Candelaria, yo lloré. Porque este año no hubo túnica para mí, ni preparé la de otros, ni hice los taquitos con las estampitas, ni repartí medallitas, ni caminé por las calles camino de la casa Hermandad mientras los turistas nos hacían fotos, ni busqué el…