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Miércoles Santo…
Ante la soledad y mis nervios que no se templaban con nada, decidí vestirme e impasible caminar hasta el consuelo, amor y paz que el señor y nuestra Madre pueden darnos. Rezando, mirándolos fijamente y pidiendo esas cosas que una siempre lleva en su corazón y que nunca suelen decirse… porque las peticiones son secretas, como dice la gente. Buscaba la Cruz de Guía de la hermandad de San Bernardo para encontrarme con el nazarenito más lindo de toda la hermandad y, a la altura de mi querida Candelaria, pude encontrarlo… pero no me atreví a visitarte, Madre, no me atreví… Tras un muy lento discurrir de los nazarenos llegamos…
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Lunes Santo…casi de dulce
«Este año, no realizaremos la estación de penitencia» Primeras palabras de un Hermano Mayor que nos ponen el corazón en un puño, primera Hermandad que se queda en casa. El Polígono no sale… y la saeta de j. Manuel se queda en su garganta esperando un nuevo año, y los niños, otra vez, con los caramelos y estampitas en los bolsillos… no vale la pena arriesgar todo el patrimonio, humano y divino, de la Hermandad, como ocurrió el año anterior… «Hará su estación de penitencia a la S.I. Catedral» Aplausos, en la capilla y yo en mi casa… No sé por qué, pero aplaudí, instintivo. Y hasta arte desparramaba hasta…
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Tiñiendo encajes…
Pues nada, que como no tengo bastante con hacer los trajes de flamenca, ahora también me pongo a teñir los encajes a la antigua usanza. Os cuento. Resulta que necesitaba un tono en concreto de encaje para uno de los que estoy haciendo y resulta que ese tono solo lo había en encaje de 4 centímetros pero no en el de 11 centímetros que sólo lo había un tono más bajo y yo necesitaba de los tamaños de encaje… Y diréis… pues compra el tono más claro de los dos… Pero ese no lo quería la clienta. Por suerte era un tono beige claro, visón, concretamente. Y me dijo…