¿Recordaremos los trajes de flamenca de hoy?

Flamenquis…

Todo el que me conoce sabe que soy una enamorada de la flamenca antigua, de fotos en blanco y negro. Me apasionan los 60 y 70 especialmente pero eso no quita para que entienda qué significa moda flamenca y para que me enamoren otros trajes de flamenca más actuales, con diseños, cortes, estructuras más atrevidas o con tejidos y aplicaciones más novedosas.

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Diseño: Justo Salao Foto: Claudia Alfaro para entreciriosyvolantes.com

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Diseño: Pilar Vera Foto: Claudia Alfaro para entreciriosyvolantes.com

Sin embargo, hoy me pregunto ¿guardaremos esos vestidos de flamenca para siempre en nuestra memoria? ¿Pasarán los años y las nuevas generaciones flamencas mirarán con asombro y cierta envidia sana éstos diseños? ¿Pasará con los diseños de hoy como con los diseños de ayer? ¿Será una mera y simple moda pasajera que en unos años dejaremos de ver? ¿Se recordarán para siempre los trajes de flamenca de hoy?

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Fuente: ABC de Sevilla

Ojo! No estoy devaluando el trabajo de nuestros diseñadores ni mucho menos. Sólo me pongo en la piel de, alguien que, como hago yo hoy en día, mire fotos de los trajes de flamenca de estos años. Poneros en la piel de una chica dentro de cuarenta años. ¿Qué pasará por su cabeza cuando vea las fotos de Simof, We Love FLamenco o cualquier otra pasarela? ¿Qué sentirá?

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Diseño Vicky Martín Berrocal Foto: Claudia Alfaro para entreciriosyvolantes.com

Fijaos que ni siquiera hablo de «nombres propios«, ni siquiera de un estilo de flamenca concreto. Es más, en las estampas del ayer que hoy nos encandilan ni siquiera sabemos qué diseñador hizo cada traje de flamenca. En cambio, hoy en día, hay una cantidad (a mi entender demasiado exagerada) de diseñadores. Hoy todo el mundo es diseñador y tiene un atelier. Antes, todo el mundo era costurera o modista y tenía un taller profesional. Pero bueno, ése no es el debate ni la reflexión de hoy.

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Gitanas del Sacromonte Fuente: Todocolección.net

Sabemos a ciencia cierta que hay unos años de la moda flamenca que mejor, ni siquiera recordar. Terribles finales de los 90 y principios del 2.000. Eso de los corpiños de piqué a todo lo que da enseñando ombligo y cintas al bies, combinaciones marrón chocolate con turquesa  son, cuanto menos, para olvidarlas. ¿Pasará igual?

En cambio, existen épocas doradas cuyos trajes de flamenca se rediseñan y suben de nuevo a la pasarela con nuevos cortes y volúmenes que nos encantan. Y otros novedosos cortes y uso de tejidos que se están afianzando con mucha fuerza en la flamenca de feria, en la que pisa el Real y no sólo en la pasarela. Esos diseños que están dejando de ser inalcanzables. ¿Seguirán gustando dentro de esos cuarenta años?

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Diseño: Francisco Valverde

¿Hay que ser «clásico» para ser recordado? Lo primero que habría que hacer es definir el término»clásico» porque hay muchos que se lo ponen en la boca a diestro y siniestro y no saben ni lo que es. Pero, digo yo, si ésto fuese así, si sólo lo «clásico» tuviese la posibilidad de ser recordado ¿no sería una traba para que la moda flamenca evolucione? Recordemos que, años atrás, los que hoy denominamos como «clásicos» creaban moda y, en esos años, se les tenía como «rompedores«. ¿Es justo entonces que se quiera limitar a los diseñadores de hoy?

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Diseño: María de Gracia Foto: Claudia Alfaro para entreciriosyvolantes.com

Un elemento que hoy en día prácticamente no existe y es que antes copleras, artistas, bailaoras y actrices que lucían en películas, teatros, reconocidos tablaos, programas de televisión, etc. hacían, sin saberlo una campaña de marketing y exhibición del traje de flamenca nacional e internacionalmente que, hoy, no hay.

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Carmen Amaya Fuente: Google

¿Será entonces que lo que nos gusta de aquellos diseños es la magia que desprendían en cada momento concreto gracias a esas artistas? ¿Será que hoy todo podemos alcanzarlo con nuestras manos? Incluso el diseño más osado no olvidemos que el «copipasteo» de trajes de flamenca es más que habitual en estos años.

Y digo yo, ¿un traje de flamenca debe perdurar en nuestra memoria por el diseño o por esa magia, esa imagen que nos hace sonreir y abrir los ojos? Al final creo, que debe ser un compendio de todo.

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Diseño: Pedro Béjar Foto: Claudia Alfaro para entreciriosyvolantes.com

Como en todo, el tiempo será quien ponga a cada uno en su lugar, el que defina quién será recordado, los diseños que se recordarán o no toda la vida. Al final, creo que no hay respuesta más exacta para todas estas cuestiones que la de «tiempo al tiempo«.

Pero ¿y vosotros? ¿qué pensáis?

Besitos por bulerías!!!

4 comentarios

  1. Virginia López   •  

    Yo creo que el secreto de que un traje quede en la memoria y sirva de inspiración no lo tiene nadie, parece que interviene la magia, cada año vemos en la feria multitud de modelos diferentes, pero siempre, sin saber exactamente por qué, hay uno que nos deslumbra y nos llena de admiración. No solo es el vestido, también influyen los complementos, la actitud de la persona que lo lleva, si favorece a su figura,… se tiene que dar una serie de confluencias para que todo fluya y se nos grabe en lo más hondo 🙂

  2. Guacimar   •  

    Interesante reflexión. En mi opinión, siempre habrá un clásico que no dependerá de las modas, que tendrá equilibrio, armonía, elegancia. La moda flamenca tendrá unos básicos inmemoriales que nunca cambien porque son lo que la distingue de otras modas. Y espero que de vez en cuando recuperemos los orígenes, como se está haciendo con la moda de la calle, retomando tendencias del siglo XX sin miedo a estancarse.

  3. Ana   •  

    Para mi los clásicos, como bien dices son los de las películas donde se cantaba copla.Pero yo ya considero clásica la forma que tiene Juana Martín de entubar los vestidos y colocar metros interminables de tela para darle forma a sus volantes, aunque innove en los tejidos y colores. Ya estoy descubriendo lo clásico de Ernesto Sillero, y llevo siguiéndolo menos de un año.
    Y estoy de acuerdo contigo en que se lleva mucho lo «SER DISEÑADOR». Tienes dinero, te apuntas a una escuela de diseño, y punto pelota. Para mí que dibujo desde los 16 y tengo 34, me revienta. Yo soy de esas «modistas» que hablas, que se ven obligadas a copiar modelos que me pueden gustar, pero que no me gustan casi nunca, lo que te desmotiva y deprime. Yo quiero crear el vestido con la clienta, aconsejarle que le queda bien, eso te satisface no el copiteo.

  4. Ana R.   •  

    Buenos días! Oh, sí, claro que los recordaremos todos. 😀
    Pero, los clásicos siempre volverán igual que las canciones…
    En esta feria, he arrasado con uno de esos «horribles» vestidos ochen-noventeros, con mangas clavel, y cuatro volantes, que ya a casi nadie le gustan. Aun así lo sigo viendo en las ferias!
    Pero yo me sentí feliz, porque el traje, a pesar de estar pasado de moda, hacía voltear la cabeza a más de un@.
    Hasta una mujer, que no conocía de nada, se me acercó a preguntarme que dónde lo había comprado, y que cuánto me había costado. Me felicitó por llevarlo, y me dijo que le gustaba mucho más que todos los que había visto en la feria…
    Presuponía que me había costado alrededor de unos 300 euros, cuando ha sido muchísimo menos, al ser un vestido «vintage», que es como yo los llamo.
    Así que la tendencia es la misma que en las pasarelas, las que puedan, llevarán los vestidos más caros y actuales, y las que no, nos ufanaremos en volver al pasado, que es nuestro presente.
    Siempre lucharé porque vuelvan las modas de antes, que no son ninguna deshonra, ya que tuvieron su lugar en su momento.
    Por supuesto, no descarto vestir alguno de los de ahora, aunque nada entubado, porque me agobio.
    Debe haber más margen para elegir. Yo por ejemplo, sigo con mucho interés ahora a Pedro Béjar, porque ha abierto las faldas, y ha elegido poner mangas clavel hiperpomposas a los vestidos, precisamente, lo que a mí me gusta, y es que, en la variedad, está el gusto.
    Gracias por el blog, y por esta entrada.
    Saludos.

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