Bolsos para el Rocío… o no.

Flamenquis!!!

Aquí ando viendo a mi madre preparar las cosas para los días de camino que va a hacer. Bueno, ella se vestirá de flamenca sólo un día, pero el resto irá con el típico modelito rociero de pantalón, botita campera, camiseta mona y sombrerito rociero… sin que le falte un detalle ¿o sí?

Pues sí, se acaba de dar cuenta de que no tiene un [typography font=”Cantarell” size=”18″ size_format=”px” color=”#f511a9″]bolso[/typography] apropiado y ¡¡listo!! me acaba de dar la idea para este post. Improvisación, creatividad… no sé, como diría Ken Robinson en su libro “El Elemento” :

<A menudo, una percepción creativa llega de forma no lineal>

Pero volvamos a lo nuestro, el camino de Rocío y dónde llevar todas las cosas que las mujeres (con colaboración de aquellos hombres que obvian los bolsillos de su pantalón y nos hacen cargar con sus cosas) llevamos en un bolso.

Está claro que para las romeras que van de flamenca o aquellas chicas que se visten de amazonas lo más cómodo es un bolsito de piel, que va con todo, y que se coge a modo de riñonera a la cintura. Con eso está todo listo y no necesitan mucho más.

Además de los colores clásicos de piel yo los he visto también de tela en tonos azules, rosas, rojos, beiges… es cuestión de elegir uno listo.

A mí me parecen monísimos y muy cómodos ya que no los llevan al hombro que durante un camino tan largo, en ocasiones caluroso, e incómodo (porque será precioso pero también es cansado) lo mejor es no echarnos más peso al cuerpo. Además una ventaja de este tipo de bolsos es que al ir a modo riñonera es que no lo perderemos de vista, ni lo dejaremos por ahí tirado, teniendo así todas las cosas controladitas.

Pero ¿y qué ocurre con las que, como mi madre, van vestidas de calle con tintes romeros? Evidentemente también pueden utilizar este tipo de bolsos pero hay muchas más opciones. ¿Y con aquellas chicas que, para cualquier época del año le gustan este tipo de bolsos para su día a día? Pues para todas os dejo aquí varias propuestas.

Os digo ya que todos ellos los he encontrado en páginas tales como: Piel de Ubrique, Juyma Piel, Bolsos Rocieros, Barada, La Espuela o El Potro así que si queréis más información sobre precios o ver más modelos sólo tenéis que poneros en contacto con ellos.

En piel son ideales para las que buscáis un bolso que “valga para todo“, duradero y que no pasa de moda. Los tenéis de distintos tamaños y colores.

En tela podéis encontrar muchos más colores pero para este tipo de bolsos a mí particularmente me gustan los clásicos tonos rocieros o toreros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Quizás El Potro, La Espuela o Barada sean firmas de más diseño para moda de calle que para un camino pero bueno, no quiero perder la ocasión de mostraros un modelo de cada una de ellas.

Nada flamenquis… Ya sabéis; los tintes rocieros no sólo quedan bien en esta época del año sino que además podéis llevarlos  a menudo con vuestros looks diarios. Y vosotras, ¿los usáis para vuestro día a día? Os toca decidir y, sobre todo, no dejaros atrás el bolso!!!

Besitos por bulerías!!!

5 consejos para guardar los trajes de flamenca. Cerrando el armario de los trajes.

Flamenquis…

Terminada la Feria de Sevilla toca recoger los trajes, las flores y complementos para que estén perfectos para la próxima feria y casi que toca comenzar a sacar o preparar los trajes para el Rocío.

Bueno, en realidad, hay algunas flamencas que aún tenemos feria por delante. Sin ir más lejos ésta que os habla la semana que viene volverá a plantarse la flor y sus trajes de flamencas para disfrutar de la Feria de Dos Hermanas.

Aún así muchas me habéis preguntado cómo lavar los trajes y demás y, gracias a Julio que me ha dado la idea he decidido hacer una guía rápida.

1.Trajes de flamenca.- En primer lugar toca lavarlos lo cual llega a ser en algunos casos caótico. Yo no me fio para nada de llevarlos a limpiar en seco, creo que me fio más de mí misma ya que hablamos de trajes que, por lo general, no traen las etiquetas de composición o mezclan telas y colores, bolillos, tanzas, etc. En cuanto a la lavadora, pues casi lo mismo, si estáis seguras de que no destiñe y, siempre usando por precaución, varias toallitas atrapacolor, podéis meterlos en ella. Yo soy más de lavar el traje como se ha hecho toda la santa vida de Dios, en la bañera, colgado de una percha y frotando poco a poco. Sí, se tarda más pero hay trajes delicados y cuestan un dinero curioso como para estropearlos por no tener un poco de paciencia.

Si se tratan de trajes de telas más ricas o que no sabéis cómo quedarán, dos ideas: Una, probar a mojar solo un poco del volante de la enagua para ver si destiñe o no. Dos, lo que no falla nunca es preguntarle a los propios diseñadores cómo lo harían ellos, imaginad que tenéis una tela teñida como las de Taller de Diseño, pues lo mejor preguntarle, nadie mejor que ellos para guiaros. Incluso hay algunos diseñadores que se encargan de lavarlos y guardarlos durante el año a algunas de sus clientas.

En cuanto a cómo guardarlos, pues a ver, muchas optáis por darle la vuelta al traje y meterlo en una bolsa. Para mí esto es un error pues los encajes y demás se arrugan y se ponen feos por no decir que la tanza y los volantes de organdí pierden apresto o que después os tocará planchar y prepararlo mucho más que si, desde el primer momento, los dejáis casi listos. Lo suyo es, repasarlos por si se ha roto algo (el año que viene no os acordaréis o lo haréis en el último minuto) y guardarlos colgados. Al menos, si no tenéis un buen armario o una zona preparada para ello, meterlos en las fundas para ropa que en determinados centros comerciales las venden pero intentad no doblarlos demasiado. Además, yo suelo cogerle dos alfileritos a los hombros para que no se caigan de la percha.

2.- No os voy a decir que les quitéis los flecos a los trajes antes de lavarlos, eso está de sobra, pero por si a alguien se le ocurre dejarlos mejor que penséis que el año que viene os tocará comprarlos nuevos porque se enredarán  y estropearán y la plancha no siempre hace milagros. Seamos lógicas, los quitáis y los guardáis bien en una bolsita independiente o bien colgados en una percha de pinzas (igual con el mantoncillo.)

Normalmente el mantón se mancha de maquillaje pues acostumbramos a darnos unos cuantos “brochazos” por el escote cuando nos vestimos de flamenca. En esos casos o cuando se trata de pequeñas manchitas, siempre podéis lavar el mantón a mano sin necesidad de mojar los flecos y, si lo hacéis, no olvidéis al tenderlo hacerlo de modo que esté bien extendido. ¡¡¡Toda precaución es poca para que no se líen los flecos!!!

flamenca pol nuñez 2016 8 (2)

3.- Flores.- Yo las tengo en una caja sin nada más, bien colocadas y sin que haya opción a que se aplasten, pero podéis ponerlas en un corcho o algo por el estilo que se tengan separadas y en pie pues genial. A mí me gusta darles con un pañito húmedo antes de guardarlas porque suelen tener polvo del albero y así no se ponen amarillentas.

4.Complementos. – Bueno yo antes lo tenía todo en una misma caja pero he llegado a la conclusión de que no es buena idea, se enredan, se desparejan y al final todo es un lío.. Lo que sí he tenido siempre es los pendientes puestos por pareja en un cartoncito, ahora guardo los conjuntos en bolsitas o cajitas independientes y lo meto todo en una caja grande. Eso sí, antes de guardarlos también suelo darles con un trapito húmedo para quitarle el polvo o el maquillaje que puedan tener.

5.- Zapatos.- Tras limpiarlos y, si hablamos de espartos que no usáis en verano ni nada de eso, lo ideal es guardarlas en sus cajas. Yo soy de las que , en cada caja, tiene escrito el color de la esparto. Más que nada por organizarme.

Bueno, éstas son mis cinco ideas básicas pero seguro que muchas de vosotras tenéis otras o hacéis otras cosillas que a mí quizás no se me ocurran…  ¿me las contáis? Y aquellas que como yo vivís otras ferias o romerías… pues… nos vemos en la siguiente, ¿no?

Besitos por bulerías!!!

Tiñiendo encajes…

Pues nada, que como no tengo bastante con hacer los trajes de flamenca, ahora también me pongo a teñir los encajes a la antigua usanza. Os cuento.

Resulta que necesitaba un tono en concreto de encaje para uno de los que estoy haciendo y resulta que ese tono solo lo había en encaje de 4 centímetros pero no en el de 11 centímetros que sólo lo había un tono más bajo y yo necesitaba de los tamaños de encaje… Y diréis… pues compra el tono más claro de los dos… Pero ese no lo quería la clienta.

 

encajes de 4 y 11 centímetros antes de teñir

encajes de 4 y 11 centímetros antes de teñir

Por suerte era un tono beige claro, visón, concretamente. Y me dijo el chico de la mercería que lo tiñiese con (no con tila). Me quedé loca… “Que sí Claudi que esto es un truco muy antiguo y tal...” pero claro, era jugártela con un encaje bastante caro y antes de meterme manos a la obra y arriesgarme me puse a preguntar a madres (las voces de la sabiduría).

encajes caminito del té...

encajes caminito del té...

Y así lo hice. Calenté el té (en mi caso como lo compro en una erboristería tenía que colarlo porque no viene en bolsita) y metí unos segundo el encaje en el té. El tiempo varía del tono que queráis alcanzar. Y lo colgué bien estiradito al sol para que no me cogiese arrugas ni hiciese marcas raras. Aún así, una vez se secó y para que no quedase ningún resto de goteritas típicas en el filo del encaje, le di un agua rápida y volví a tenderlo.

encajes en el té... y yo rezando 🙂

Tengo que deciros que no temáis al hacerlo y que cuando lavéis el encaje veréis que el color no se va.

Aquí os dejo el resultado final ya en el volante de la manga puesto de prueba, veréis que no se nota diferencia de color y no olvidéis que si lo queréis más oscuro sólo tenéis que dejarlo más tiempo sumergido en el té…

Encajes montados en la manga después de teñirlos con té

Así que nada, flamencas, ya sabéis una cosita más… aunque seguro que muchas ya conocíais este truco jejje

Besos!!!